(Una visita a la) Librería Castillón

En nuestro empeño en que navegar por ‘Las Librerías Recomiendan’ se parezca lo más posible a merodear por una librería física (experiencia que sabemos insustituible), queremos ir visitando poco a poco, quincena a quincena, algunas de las librerías españolas más veteranas, características o prestigiosas, y también las más recientes, innovadoras o audaces. Y comenzamos “por […]

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En nuestro empeño en que navegar por ‘Las Librerías Recomiendan’ se parezca lo más posible a merodear por una librería física (experiencia que sabemos insustituible), queremos ir visitando poco a poco, quincena a quincena, algunas de las librerías españolas más veteranas, características o prestigiosas, y también las más recientes, innovadoras o audaces. Y comenzamos “por todo lo alto”, ya que nos vamos al norte, a Barbastro, en las puertas del Pirineo aragonés, para visitar la casi centenaria Librería Castillón y charlar con su actual responsable, nuestro compañero y colaborador Víctor Castillón, sobre la historia y la identidad de su librería.

PREGUNTA: ¿Puedes contarnos un poco la historia de la Librería Castillón, sus orígenes, la fundación, los primeros años…?

RESPUESTA: La Librería Castillón nace en Barbastro en 1927. En su actual ubicación, que ha sido la de siempre, los hermanos Isabelino y Víctor Castillón Mur compaginaban un negocio de librería, papelería e imprenta. A los pocos años, Isabelino se dedicó a la sección de imprenta, con un compromiso social muy importante. La maquinaria de imprenta de Librería Castillón fue confiscada en el alzamiento contra la república de 1936. Víctor continuó con el negocio de librería y papelería, si bien es cierto que la guerra le obligó a ralentizar su actividad durante un tiempo. Las existencias de la librería fueron confiscadas por uno y otro bando y parte de las estanterías fue quemada en la plaza del Mercado (todavía utilizamos las que sobrevivieron). Poco a poco recuperó su actividad, e incluso apoyó a su hermano para abrir una segunda Librería Castillón en la calle Alcalá de Madrid (cerca del metro de Pueblo Nuevo).

P: ¿Y cómo ha transcurrido, después, su trayectoria, hasta hoy mismo?

R: Librería Castillón es una empresa familiar que ha logrado hacerse un hueco entre el comercio de Barbastro. El esfuerzo diario de varias generaciones ha servido para poder llevar adelante esta librería. Mis abuelos realizaron un gran esfuerzo económico para hacerse con la propiedad del inmueble, tras años como inquilinos. Tiempo después, ya junto a mis padres, realizaron una amplia reforma. Más tarde llegaron los años de los libros “prohibidos”, esas ediciones publicadas por Losada de títulos que ahora se recomiendan o se estudian en la mayoría de institutos. Las revistas “secuestradas” son también anécdotas que ahora nos parecen añejas pero que en décadas pasadas eran habituales.

También hemos vivido los primeros años en que los escritores recorrían librerías firmando ejemplares: Fernando Sánchez Dragó o ‘el Lute’ fueron dos de los que más expectación crearon. El año pasado recibimos el premio a la Trayectoria Profesional, otorgado por el Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón: este hecho nos emocionó muchísimo y, más que a nadie, lo quisimos dedicar a todos los clientes que año tras año lo han hecho posible. Sin ellos esta aventura literaria y empresarial no sería posible.

P: ¿Cómo organizáis la librería?, ¿qué secciones hay?, ¿a qué temas o géneros prestáis mayor atención?, ¿lo hacéis según lo que reclaman tus visitantes, o responde a gustos vuestros, más personales?

R: Nuestra organización es un poco anárquica, pero nos funciona. Tenemos nuestro pasillo de novedades y libros destacados; una amplia selección de libros de bolsillo; una sección de historia y ensayo con los libros más controvertidos y actuales; un apartado de autoayuda, esoterismo y orientalismo con abundantes fans; una sección de cómics que intentamos mejorar; un espacio infantil con las últimas novedades y los libros que más nos gusta recomendar a los primeros lectores. También una sección juvenil que nos sorprende a diario.

Sin duda, el apartado al que dedicamos un espacio preferente y el que más nos entusiasma es el dedicado a los autores aragoneses y libros relacionados con Aragón y el Pirineo. Nos gusta recomendar nuestros libros preferidos, pero somos conscientes de que hemos de satisfacer a nuestros clientes y cada día intentamos orientar nuestra selección a sus gustos.

P: ¿Cómo es la relación de Librería Castillón con el resto de las numerosas iniciativas culturales y literarias que, según nos consta, se celebran en Barbastro? ¿Os implicáis, se cuenta con vosotros?

R: Nos implicamos en la medida de lo posible. Desde hace varios años realizamos nuestro propio calendario de presentaciones y actividades culturales. También colaboramos con la programación literaria del Museo Diocesano de Barbastro y desde hace unos meses hemos estrechado lazos con el Área de Cultura del Ayuntamiento de Barbastro. Llevamos tiempo tendiendo la mano a centros escolares o asociaciones culturales con los que organizamos actividades de animación a la lectura. Con la pandemia hemos intentado seguir apoyando a los autores locales y dos sábados al mes organizamos firmas en el exterior de la librería, en la plaza del Mercado.

P: ¿Cómo es ser librero en Barbastro? ¿Hasta qué punto piensas que has enriquecido la curiosidad lectora del lugar?

R: Es una implicación total. Eres librero veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Es una ciudad de dieciséis mil habitantes donde casi todos nos conocemos y en cualquier lugar te puede asaltar un pedido o una reserva. Es duro, pero también reconforta que se acuerden de Librería Castillón. Sin duda, Barbastro es una de las poblaciones españolas con más librerías ‘per capita’. Salir a pasear por el centro de Barbastro y sentir curiosidad por las novedades literarias expuestas en el escaparate es uno de nuestros principales medios de promoción.

No nos hemos quedado allí, colaboramos desde hace más de veinticinco años con Radio Barbastro Cadena SER con un espacio semanal de actualidad literaria centrado en las autoras y autores aragoneses. La labor de una librería como mediadora y dinamizadora es muy importante, fundamental para el desarrollo cultural de la comunidad en la que se asienta.

P: ¿Qué libros, entre los aparecidos últimamente, nos recomendarías más?

R: No puedo dejar pasar la oportunidad de recomendar Los besos del autor de Barbastro Manuel Vilas. Flor de Arrabal de Carmen Santos es una historia del cuplé y de la primera mitad del siglo XX muy recomendable. El italiano de Arturo Pérez-Reverte me espera ahora en la mesilla de noche. Espero poder leer en breve Membrana de Jorge Carrión, galardonada con el Premio Internacional de Novela Ciudad de Barbastro. Me he quedado con las ganas (se me han acabado, pero llegarán más) de hincarle el diente a la novela de Alejandro Simón Partal La parcela.

P: ¿Cuáles te han gustado más, personalmente?

R: Hay una pareja de autores y libros que me han sorprendido estos últimos meses: Humo de José Ovejero y Los ojos cerrados de Edurne Portela. Las dos obras están publicadas por Galaxia Gutenberg. Son capaces de sorprender, de hacerte disfrutar del buen uso del lenguaje, de crear desasosiego y lograr poner en marcha la mayoría de las neuronas.

(Imagen: Ruth Zamora. El Cruzado Aragonés)