Cuestionario librero 49: Bibiana Collado Cabrera

“Me gustan las libreras que se acuerdan de ti cuando vuelves a la librería, las que te preguntan qué te pareció el libro que compraste la última vez, las que quieren conocerte para aconsejarte mejor…”, dice la poeta Bibiana Collado Cabrera (Burriana, Castellón, 1985), de quien nos impresionó, en 2017, El recelo del agua, que contenía […]

Por en Entrevista

“Me gustan las libreras que se acuerdan de ti cuando vuelves a la librería, las que te preguntan qué te pareció el libro que compraste la última vez, las que quieren conocerte para aconsejarte mejor…”, dice la poeta Bibiana Collado Cabrera (Burriana, Castellón, 1985), de quien nos impresionó, en 2017, El recelo del agua, que contenía ya homenajes a mujeres cercanas y una creciente sospecha ante el lenguaje. Antes había publicado Como si nunca antes (un viaje a Cuba convertido en poemario) y después Certeza del colapso, ambos con premio, y ahora vuelve con Violencia, un libro elegante pero nada edulcorado, meditativo pero duro, sobre lo que el título anuncia, y sobre los mecanismos psicológicos, familiares y lingüísticos que desde niños y niñas explicarían el futuro sometimiento o anulación de muchas mujeres en el ámbito conyugal o doméstico, o su aislamiento social, que también implicaría marginación a la hora de hacer balance de los méritos de unos y otras: “Como se cambia de lugar el pan / o la sal / sobre la mesa, // así quisiera cambiar yo / el lugar de mi cuerpo / sobre la escritura”. En este libro se denuncia una violencia sutil, no tanto la de los golpes como la de los detalles, una violencia más invisible pero también dañina, lenta, constante. Nos hemos acercado al barrio de Ruzafa de Valencia, donde vive Collado Cabrera, para entregarle el “cuestionario librero”, con pregunta final de Maria José Graciá, de la Librería El Puerto (Sagunto):

[Fotografía: Bibiana Collado Cabrera, en la Librería Bartleby de Valencia, 26 de octubre de 2020. Fotografía de Juan Marqués.]

¿Cuál fue el libro que inoculó en ti el veneno de la lectura?

Los libros me han apasionado desde siempre, no recuerdo la vida previa a la lectura. Pero sí recuerdo el fervor que despertó en mí el Romancero gitano cuando era una adolescente. El libro estaba en mi casa, se lo debían de haber mandado a mi hermana como lectura en el instituto. Escribí montones de poemas queriendo imitar ese estilo. Me quedé colgada de él mucho tiempo y me animó a devorar muchísimos otros libros de poesía.

¿Hay algún personaje de novela al que te gustaría parecerte (o te hubiera gustado cuando lo leíste)?

La cuestión del género marca el modo en que te proyectas sobre los personajes. Son tan pocos los personajes femeninos protagonistas de la literatura canónica… En su momento, me impresionó enormemente Ana Ozores. Su profunda insatisfacción me hizo preguntarme por la mía y la eclosión inmanejable del erotismo me pareció profundamente atrayente.

¿Cómo eliges tu siguiente lectura? ¿Qué peso tiene la selección de la librería o la recomendación del librero / de la librera en tu decisión de compra?

Me encanta confiar en las libreras, así que recibo con gran agrado sus consejos y, en muchos casos, resultan determinantes para tomar mi decisión final.

Sé valiente, por favor: ¿qué lectura “insoslayable” tienes todavía pendiente?

La montaña mágica, de Thomas Mann. No es el único gran título alemán que tengo pendiente.

¿Sabes de algún libro extranjero que habría que traducir con urgencia, o alguno descatalogado o muy desconocido que haya que reeditar para bien del mundo?

En Valencia estamos celebrando el año de Carmelina Sánchez-Cutillas (1927-2009). Creo que la traducción de su obra al castellano y la publicación de una edición bilingüe sería una fantástica noticia para dar a conocer a esta escritora a un público más amplio.

Algún vicio inconfesable sobre libros (subrayar, tirar a la basura, robar, gastarte lo que no tienes, esconder los libros que compras para que no te riñan en casa, hacer listas y hasta estadísticas con los libros que lees, leer hasta el ISBN y el colofón…)

Hago montones con libros por toda la casa, columnas inestables sobre cualquier superficie. Me cuesta guardarlos, almacenarlos ordenadamente. Acaban desparramados felizmente por todas partes.

Define tu perfil de librero/a ideal: tímido/a, parlanchín/a, con un ordenador en la cabeza, sabelotodo, a la última, clásico/a…

Me gustan las libreras que se acuerdan de ti cuando vuelves a la librería, las que te preguntan qué te pareció el libro que compraste la última vez, las que quieren conocerte para aconsejarte mejor.

¿Qué tiene que tener una librería para que te apetezca volver a ella?

Una nutrida sección de poesía, que vaya más allá de los clásicos escolares y no se deje obnubilar por superventas poéticos.

Recomiéndanos, por favor, un clásico (o varios), y un libro reciente.

La plaça del Diamant, de Mercè Rodoreda, es un clásico maravilloso y necesario. Si pienso en un libro reciente, aunque ya no tan reciente, me viene a la cabeza la arrolladora Lectura fácil, de Cristina Morales. Un descubrimiento inmenso.

[Y la pregunta 10 la lanza Maria Jose Graciá, nuestra querida “Majo“, de la Librería El Puerto (Sagunto, Valencia):]

“Me encantaría saber cómo es tu proceso creador. Si tienes algún ritual, si llevas siempre una libreta a cuestas y anotas mientras vas en el bus o te grabas si te viene alguna idea, o si en cambio eres más organizada y planificas más las horas que le dedicas y escribes en tu escritorio con un tipo de boli específico, con algún disco de fondo… en definitiva, cómo sueles escribir: procesos y rituales. Y como pequeño extra, si se puede, poeta referente de nuestra tierra”.

Existen pocas costumbres inamovibles en mi proceso de escritura, por ejemplo, alterno la escritura a mano con la escritura en el ordenador. Pero, si escribo a mano, utilizo siempre un bolígrafo de tinta líquida Pilot V5 lila (o azul). El modo en que esparce la tinta me parece una metáfora de la fluidez con me gustaría que emergieran las palabras. Estos bolis constituyen casi un fetiche para mí.

Con respecto a la poesía de nuestra tierra: en castellano, la obra de Francisca Aguirre constituye un faro importantísimo; en valenciano, Teresa Pascual es una de mis poetas de referencia.