Más libros de la semana de Literatura

“Miss Marte”, de Manuel Jabois

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Miss Marte

Miss Marte

Jabois, Manuel

ISBN

978-84-204-5432-0

Editorial

ALFAGUARA

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“Lo que en principio parecía una novela de misterio se convierte en una obra reflexiva acerca de la verdad, acerca del oficio del periodista, y sobre cómo ocultamos a veces cosas no por la intención de ocultar sino porque no les damos importancia, o porque no queremos hacer daño…, y precisamente esos flecos se convierten en esa parte de la verdad que se quedará siempre sin descubrir, sin perfilar”…
 
Para ‘Las Librerías Recomiendan’ es un gustazo poder recibir y publicar vídeo-reseñas como ésta, en la que Javier Soler, de Entre Libros (Linares, Jaén), nos habla de “Miss Marte” (Alfaguara), de Manuel Jabois.

“Las gratitudes” de Delphine de Vigan

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Las gratitudes

Las gratitudes

Vigan, Delphine de

ISBN

978-84-339-8083-0

Editorial

Editorial Anagrama

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Supimos con certeza que Delphine de Vigan se convertiría en una de nuestras autoras favoritas a través de la lectura de su novela Nada se opone a la noche, editada también por Anagrama en castellano y Edicions 62 en catalán, con un inicio tan brillante a la par que aterrador.

La novela empieza el día en que encuentra a su madre muerta en su apartamento de París, tras haberse suicidado.

Delphine de Vigan es una autora que se ha sumergido en su interior, ha explorado en sus novelas aspectos que forman parte de su esfera íntima (aspectos positivos y otros no tanto) y nos ha proporcionado novelas que son viajes introspectivos con una brillantez y una honestidad abrumadoras. Es una maestra en la novela de no ficción que tan de moda está en los últimos tiempos.

En Las gratitudes (o en Les gratituds), Delphine de Vigan nos presenta tres voces: Michka, una anciana de origen judío, Marie, vecina de Michka que durante su infancia era la persona que mayor atención le prestaba, y Jérome, logopeda de la residencia en la que Michka pasará sus últimos días.

Uno de los temas que aborda la novela es el envejecimiento, llegar a la última etapa de la vida con la consecuente aparición de las limitaciones. En el caso de Michka, sufre una afasia que cada día irá agravándose, de forma que irá perdiendo, poco a poco, su bien más preciado, las palabras.

Por otra parte, Michka sufre con la idea de no poder dar las gracias a la familia que, siendo ella una niña, la acogió y escondió de los nazis, poniendo su propia vida en peligro, porque tan sólo conoce sus nombres de pila.

Éste es el eje central de la novela, poder agradecer a los que nos rodean, expresar nuestra gratitud por sus cuidados, sus atenciones…, aparentemente es una tarea fácil, pero expresar la gratitud sincera y sin automatismos es mucho más complicado de lo que creemos.

La novela utiliza un lenguaje sencillo y directo, pero con la aparición de muchas palabras “inventadas” debido a que la afasia que sufre Michka le hace que cambie unas palabras por otras o fusione varias en una. Así que seguro que  el trabajo de traducción ha sido arduo y complejo. Debemos agradecer su esfuerzo a los traductores Pablo Martín Sánchez para Anagrama y Jordi Martín Lloret para Edicions 62, y mostrarles nuestra gratitud por acercarnos una novela maravillosa.

En alguna entrevista a los medios para promocionar la novela ha explicado que el personaje de Michka es un homenaje a una tía suya que durante su infancia cuidó de ella y de su hermana durante muchos momentos difíciles.

Por todo ello, invitamos a descubrir a esta autora maravillosa, si es que todavía no lo han hecho.

Maria Bravo, Ambra Llibres (Gandía, Valencia)

“Esta herida llena de peces” de Lorena Salazar Masso

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Esta herida llena de peces

Esta herida llena de peces

Salazar Masso, Lorena

ISBN

978-84-121980-9-6

Editorial

Editorial Tránsito

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“Al rato, se queda mirando las nubes y dice que cuando los árboles mueren también van al cielo. Luego, como rey después de una sentencia, se sumerge en sí mismo; me dice que no le hable, que está aburrido y va a jugar a ser un árbol. Le respondo que sí, su majestad. Y me retiro a mis recuerdos”…

La ópera prima de la escritora colombiana Lorena Salazar Masso es una novela tan mágica y hermosa como ese párrafo, y, a su modo, así de sencilla. Esta herida llena de peces, desde su mismo título, es una novela-río pero no en el sentido clásico, proustiano, sino en un sentido literal: todo fluye en ella igual que la canoa sobre el río Atrato, en ese recorrido que articula una novela protagonizada por una mujer blanca y un niño negro que viajan para visitar a la madre biológica. A pesar de su brevedad, hay varias novelas en esta novela o, mejor, varios relatos o varias líneas, varios afluentes, que confluyen en el cauce principal, en el núcleo maternal y primitivo. El río lo atraviesa todo, impasible, procurando más alimento que peligros, más memoria que futuro, pero en las orillas, en las escalas del viaje (así como en los recuerdos de infancia de la mujer), los personajes van viviendo otras experiencias, conociendo a cómplices o antagonistas, probando otros sabores…, mientras el agua va acercándoles hacia la creciente violencia que produce “el animal más peligroso que tiene la selva”.

Rebosante de poesía discreta, tan buena que apenas se nota, que no sobresalta, Esta herida llena de peces reflexiona con lucidez sobre los vínculos entre madres e hijos (“Tener un hijo es buscar, todo el tiempo, formas de explicar el mundo. Poner en palabras cosas terribles, milagros, presentimientos. Hablar de dinosaurios sin tener idea”) y también sobre las relaciones entre las mujeres (“Las trenzas unen a la dueña del pelo y a quien lo trenza en una complicidad íntima; la trenzada deja ver sus raíces, se arrodilla ante otra para que disponga de su fuerza y encanto. La trenzadora es responsable de crear caminos, ríos, salidas en el pelo de otra, unirla a todas las mujeres que han sido trenzadas en la historia”). Pero igual que un río es un tajo en la tierra, una depresión formada en el terreno a golpe de tiempo, un hijo es una cicatriz, algo que te rompe para completar, que te interrumpe para colmarte. A la protagonista de esta novela, sin buscarlo, la vida “se le llenó del niño” de repente, en un imprevisto fértil que produce instintos verdaderos, sentimientos poderosos, una nueva familia, así como el miedo que inevitablemente llega con el amor y la responsabilidad: “El rechazo de un niño, nada duele más”.

La muerte sobrevuela la novela y se hace presente, tanto la natural, la de los embarazos que no producen vida sino lo contrario, como la artificial, la innecesaria, la inexplicable de la guerra. La fecundidad del río y la exuberancia de la selva, eternas y equilibradas, tienen su contrapunto en los movimientos de la Historia o en los caprichos de los hombres, arbitrarios y destructivos. Lorena Salazar Masso ha levantado una novela que, a su modo, es un gran “alabao”, un vivísimo canto fúnebre, una elegía que nos pone de pie. Una novela bella y dura, maravillosamente escrita, protectora en lo narrativo y vulnerable en lo narrado, de un simbolismo muy poderoso.

Juan Marqués, ‘Las Librerías Recomiendan

 

 

“El antropoide” de Fernando Parra Nogueras

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El antropoide

El antropoide

Parra Nogueras Fernando

ISBN

978-84-18504-23-5

Editorial

CANDAYA,S.L

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Cómo hablar de una de las grandes novelas que Candaya nos ha presentado en lo que llevamos de año sin hablar, a su vez, de lo que Candaya lleva haciendo por el mundo de la literatura desde 2003. Su catálogo no puede dejar indiferente y cada ocasión en la que se habla de uno de sus libros es una oportunidad para resaltar esa apuesta por la literatura que interpela, que se graba como una cicatriz en la piel y que nos construye, más allá de como lectores, también como individuos.

El antropoide es una novela sobre nosotros mismos pasada por el tamiz de la ficción. Lo que en un primer momento nos acomoda (Eduardo es demasiado concupiscente, demasiado voluble, demasiado antropoide), pronto nos golpea con la imagen de un espejo en el que, deliberadamente o no, terminamos reconociéndonos.

La lucha entre el sujeto social que somos, el sujeto que queremos ser, lo que realmente nos mueve y lo que se espera de nosotros es uno de los ejes centrales de esta obra. Una lucha poliédrica en la que el vencedor y el vencido son la misma persona, un Eduardo que no puede escapar de sus propios delirios ni de la culpa que le asfixia, como el Raskolnikov de Crimen y castigo. Y, como en la obra de Dostoievski, no está todo perdido.

Sólo del estilo de Fernando Parra se podría escribir otra reseña. Con un comienzo que bebe de y se recrea en Gabriel Miró, el narrador va calando en nosotros hasta hacernos caer en una trampa cervantina. Dos referentes ya citados por Pilar Blanco en la contraportada y que, lejos de quedarle grandes, engrandecen el marco narrativo. Parra establece con el lector, sin pedir permiso, un juego literario, un despliegue de pistas que hacen que la novela se desmarque de sus límites para ser ésta la que invada a sus referencias. Eduardo es de algún modo una transmutación de Raskolnikov o Jekyll, pero también es Harry White en El demonio de Selby, es Alexander Portnoy, es el pastor Dafnis, es Dante estirando los dedos hacia los de Beatrice y, absorbido por la espiral de la trama, frenéticamente acelerada, cada vez más Hyde.

Se ha vuelto un lugar común mencionar que lo que El antropoide descarnadamente ofrece se aleja de la amabilidad que acompañaba la lectura de Persianas. Es cierto que entre una y otra novela el autor efectúa un salto que es casi un salto al vacío. Sin embargo, ni Persianas era, en el fondo, tan amable (el obligado final de la infancia nunca lo es) ni Eduardo se nos presenta, aun con todos sus, si se quiere, defectos, como un personaje tan hostil. En esta casa discrepamos sobre si, en el fondo, Eduardo se redime. Si bien, efectivamente, él no lo hace —no es redención si no se acata lo que dicta la sociedad—, ella, Beatrice, se da la vuelta, como el espejo de Eurídice, para descender con Dante, sin Orfeo, a la literatura.

Sara J. Trigueros y Carmen Juan, Librería 80 Mundos (Alicante)

“Jenisjoplin” de Uxue Alberdi

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Jenisjoplin

Jenisjoplin

Alberdi, Uxue

ISBN

978-84-16205-58-5

Editorial

Consonni

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Cuántas veces habremos oído eso de “sexo, drogas y rock and roll”, ¿verdad? Vale, pues si a eso le sumamos clase obrera y conflicto vasco, tendremos el mural perfecto en el que se desarrolla esta historia.
Nagore Vargas (o Jenisjoplin) es una niña que nace a principios de los convulsos años ochenta en un pueblo industrial vasco. De padre maqueto y madre vasca, Nagore irá superando adversidades y enfrentándose a los problemas de manera casi inconsciente, con una vitalidad y unas ganas de comerse el mundo envidiables. Acabará por instalarse en Bilbao, donde estudiará, trabajará y acabará creando una radio libre con unos algunos amigos del entorno abertzale. Con apenas veintiocho años, Nagore se entera de que tiene sida. Sí, veintiocho años y con el puto sida, como si fuesen los putos años ochenta. Y ahora… ¿qué?
Con unas descripciones precisas, unos diálogos tremendamente ágiles y una narración introspectiva que nos lleva por donde quiere, haciéndonos saltar en el tiempo y en el espacio de forma sorprendentemente (des)ordenada, esta maravillosa novela de Uxue Alberdi (traducida del euskera por Irati Majuelo) nos sumerge de lleno en la cabeza y el cuerpo de su protagonista: en una cabeza llena de vitalidad que se va desmoronando cuando se da cuenta de que su cuerpo sano y a prueba de golpes se convierte en un cuerpo enfermo y frágil, en un cuerpo vulnerable.
Sorprendente y deliciosa.
Oriol Díez Mata, La Revoltosa (Gijón)

“Revancha” de Kiko Amat

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Revancha

Revancha

Amat, Kiko

ISBN

978-84-339-9917-7

Editorial

Editorial Anagrama

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Mucho antes de que la librería Sputnik abriera sus puertas, ya éramos fans confesos de Kiko Amat y leíamos con fruición y adicción sus novelas en cuanto se publicaban. Nada más arrojar a la basura el calendario del nefasto 2020 nos hemos visto sorprendidos por su nueva publicación, Revancha, una novela que hunde sus raíces en aquellos Rompepistas, Cosas que hacen BUM o El día que me vaya no se lo diré a nadie. Obviamente, entre aquellas primeras obras y Revancha han pasado eones, y ello se nota. Se nota porque su nueva novela vuelve a tener como protagonistas a los jóvenes de la periferia barcelonesa, pero la estructura, el estilo literario, las angustias vitales de sus protagonistas en los márgenes de la sociedad, e incluso la propia rabia interna del narrador, poco tienen que ver.

Revancha es una novela de acción, una novela de bandas callejeras, de drogas, de adicciones, de sexo prohibido, de fútbol y hooligans, de locos de mente y corazón tierno, ubicada es el extrarradio de Barcelona. Revancha es una novela noir en la que nunca sabes lo que va a pasar, aunque el lector, cuando progresa en su lectura, se va temiendo que lo peor es quizá lo más probable.

Revancha es una novela sucia, áspera, adictiva, indómita, inclasificable a pesar de los esfuerzos que estamos haciendo para ello. Revancha es, sí, también, una novela que plantea numerosos dilemas morales a los que la lectora o el lector tienen que dar salida, si es que es capaz, puesto que para Kiko las soluciones fáciles, unívocas o de sentido único carecen de sentido. Y por supuesto, es una obra transgresora, valiente, decidida, cuyas líneas suponen un duro golpe sobre la mesa de la corrección política, de la sociedad líquida, del espectáculo autocomplaciente en los que parece que vivimos inmersos, adocenados como en Un mundo feliz. Porque Revancha es, haciendo caso del propio Amat, una revancha “contra la cultura solemne, la intelectualidad pija y el enrollismo”.

Seguro que después de lo anterior, ya estás más que decidido a hacerte con Revancha. Y quizá te preguntarás cuál es la banda sonora que mejor marida con esta novela. Porque la música, para Kiko Amat, no es un ingrediente más. Nosotros, osados como él, te proponemos que mientras lo lees te dejes llevar por las letras de Dizzee Rascal, Kendrick Lamar o Kanye West, que nos sumergen en ese ambiente tan de The Wire como de Revancha.

Rafa G. Rivas, Sputnik librería café (León)

“Salvatierra” de Pedro Mairal

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Salvatierra

Salvatierra

Mairal, Pedro

ISBN

978-84-17977-59-7

Editorial

Libros del Asteroide

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Hay, por decirlo de forma muy gruesa, dos tipos de crítica literaria: la que tiene algo de “tertulia” con la gente que ya ha leído el libro (que es la propia de las revistas culturales, o por supuesto de los clubes de lectura…) y la que se despliega para recomendar (o no) la lectura a quienes no conocen todavía el libro (la habitual en los suplementos literarios, o la propia “de la promoción”: las ruedas de prensa, las presentaciones…, ese tipo de discurso entre lo hiperbólico y lo cauteloso que comienza en la misma contracubierta). En esta página nuestra, casi por definición (y desde su mismo título, no demasiado bonito pero indiscutiblemente descriptivo), las librerías nos dirigimos a los lectores futuros, para convertirlos en lectores inminentes, y por tanto nos servimos de esa forma de comentar libros que no puede permitirse desvelar nada del contenido, que no puede “destripar” determinados detalles de la trama, que no puede boicotear la lectura personal de cada uno (pues condicionar demasiado la lectura es atentar contra los derechos del lector)…

Lo cual, hoy, es un problema, pues nos vemos obligados a recomendar efusivamente la lectura de Salvatierra, de Pedro Mairal, sin poder dar vueltas (nunca mejor dicho…) a su significado, sin reflexionar en voz alta sobre lo que en esta novela extraordinaria se consigue. Tan magnífica es que produce hasta mala conciencia haber llegado hasta ella trece años después de su publicación primera, sobre todo cuando su autor ya nos había encandilado en La uruguaya, en los textos misceláneos de Maniobras de evasión (recomendados aquí) o en los cuentos estupendos de Breves amores eternos (recomendados aquí por la Librería Diagonal, de Segovia), entre los que está el perfecto “Hoy temprano”, un cuento que algún día estudiarán generaciones de niños/as hispanohablantes para comprender el tratamiento narrativo del tiempo, para sumergirse en el vértigo maravilloso que la literatura puede producir, para entender que la “abolición del tiempo” no es algo exclusivo de la poesía…

Y sin embargo no habíamos leído Salvatierra, aunque ya contaba con una edición española en 2010, y no habíamos, por tanto, accedido al corazón de un hombre casi hermético, aparte de mudo, que se expresó a lo largo de toda su vida a través no de la pintura, sino de una sola pintura continua, constante, prolongada a lo largo de sesenta años y casi cuatro kilómetros… Nos encantan los libros sobre pintores, y en este caso el verbo “encantar” es literal, pues se produce como un hechizo, un sortilegio hipnótico conforme vamos sabiendo (y comprendiendo) cuál era el proyecto del pintor Juan Salvatierra, y sobre todo cuando Mairal, a través de la investigación que acometen los hijos del pintor, logra transmitir hasta qué punto el cuadro “chupó” la vida, cómo absorbió todo lo que latía a su alrededor (“esa habilidad de Salvatierra para captar en pocos trazos lo que amaba, como si todo estuviera vivo”…) hasta el punto de, parece insinuarse, empalidecer la realidad, vampirizar la vida, arrebatar toda la energía y toda la belleza, condenar a su círculo (nunca mejor dicho…) a una vida a medias que sólo se hace plena ante la contemplación de la obra. En ese sentido Salvatierra es, aparte de una novela impactante, una obra casi metaliteraria, por el modo eficacísimo y mágico como se logra sugerir que el arte no es sólo “traducción” de la vida a texto, a imagen, a melodía… sino que esas obras de creación pueden ser un cofre que de hecho preservan todo lo que lo merece, todo lo que cuenta, todo lo que importa… Pero no se crea, por esto que decimos, que Salvatierra es una novela fantástica, en la primera acepción del adjetivo. Sólo lo es, y cómo, en la segunda.

Juan Marqués, ‘Las Librerías Recomiendan

“Independencia” de Javier Cercas

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Independencia

Independencia

Cercas, Javier

ISBN

978-84-9066-929-7

Editorial

Tusquets Editores

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Ese tal Cercas se despacha a gusto…

Desde el siglo XX la novela policiaca ha funcionado también como válvula de escape de las tensiones sociales. En un principio se buscaba principalmente desentrañar un misterio. Primaba entonces el ingenio y la lógica. Eran los gloriosos tiempos de Arthur Conan Doyle, Edgar Allan Poe o Agatha Christie. Pero, como decíamos, desde mediados del siglo pasado adquirió una vena más social, se ampliaron las miras, y mediante ese eficaz artefacto que es la novela negra se pretendió mostrar las contradicciones del sistema. Y nació de la forma más humilde, a través del pulp. Dashiell Hammett y Raymond Chandler ejercieron de padres fundadores.

Ambas corrientes siguen coexistiendo, pero lo que le interesa a Javier Cercas en Independencia es el marco social, la utilización por parte de la burguesía catalana del procés. Buen testigo del “proceso independentista”, aquí, liberado de las exigencias del ensayo o las columnas de opinión, decíamos en el encabezamiento, «se despacha a gusto». Porque da la impresión de que Javier Cercas ha disfrutado escribiendo esta novela, en la que mejora claramente las prestaciones que ya intuíamos en Terra Alta, y de la que Independencia es continuación y deudora.

Abandona así la autoficción, aunque no puede dejar de utilizarse a sí mismo como personaje, ni partir de una situación ya demasiado conocida de la política catalana, o citar por sus propios nombres a algunos de sus actores. Pero esta mezcla, que podría haber naufragado al hacerla deudora de una tesis, Javier Cercas la saca a flote con su enorme habilidad narradora. Porque la novela funciona bien. Diríase que muy bien. Se lamenta tener que acabar un libro que, por momentos, se devora. Y al final, de igual manera que en las novelas de Carvalho, nos queda un fresco vivo y oscuro de esta Barcelona que tanto amamos y tanto detestamos.

Isidoro Salvador Villanueva, Librería Metáfora (Roquetas de Mar, Almería)